La Higa, propiedades

La Higa

 

La Higa es un amuleto protector originario de la Península Ibérica pero que con el tiempo se difundió por diferentes partes del mundo adoptando diferentes nombres. Es la mano de la diosa anciana,relacionada con la diosa Madre Primigenia , venerada en nuestra península por los primeros iberos e identificada como Ana o Ataegina.

 

La Higa es también llamada mano negra, mano poderosa, manina, manezuela. cigua, figa, puñera…esconden bajo su apariencia de simple alhaja un mundo de creencias ancestrales. Su forma es la de una mano cerrada, mostrando el pulgar entre los dedos índice y corazón, indicando desprecio y protección ante el mal inminente.

 

Es un amuleto para ahuyentar el mal de ojo, también se utiliza contra la envidia y los celos y como protección contra las enfermedades. A las higas o figas también se les llama “puñetas”, y pueden ser de diversos materiales, aunque conviene que sea de materia rompible,ya que precisamente su ruptura es lo que indica que su protección ha sido efectiva; ya que cuando el amuleto ha recogido la negatividad destinada a su portador, se rompe. En ese caso hay que enterrarla y sustituirla por otra nueva.La Higa no tiene nada de maligno, ni se ha podido nunca invertir su poder protector como si ocurre con otros amuletos como el pentaculo esotérico que invertido adquiere energía oscura. La higa antes se rompe o quiebra si el mal es demasiado fuerte, lo cual avisa que hay que sustituirla inmediatamente. Las higas son empleadas principalmente por niños y mujeres y su fin es proteger del mal de ojo, de los celos y de la envidia, y contrarrestar los hechizos de las brujas

Utilizamos cookies para asegurarte la mejor experiencia en El Pisotón.
Puedes configurar las cookies aquí