Mala Tibetano

El mala tibetano

 

Es usado en la tradición budista, principalmente en las escuelas tibetanas, para la recitación de mantras. Se compone de 108 cuentas de diferentes materiales que unidas forman una especie de “collar” que se coloca ya sea en el cuello o en el brazo izquierdo.Como en otras tradiciones o religiones, se trata de un objeto de valor simbólico que se usa como soporte para realizar ciertos rituales o prácticas. De alguna manera, el japa mala se podría comparar al “Rosario” cristiano o el “Tasbish” islámico. Su origen se ubica en la antigua India, hace unos 6000 años, y su etimología deriva del sánscrito. Japa significa “murmurar” o “repetir” oraciones y mala “guirnalda”.En origen, el japa mala era un sencillo cordón que se anudaba y cada nudo representaba un paso de meditación al recitar un mantra. Con el paso del tiempo, este cordón fue cambiando hasta el actual y los nudos de cada cuenta se han sustituido por diferentes materiales.

 

Las cuentas de cada collar pueden estar hechas de diferentes materiales como son piedras o minerales como perlas, turquesas, ojo de tigre, ónix, cuarzo o cristal, etc.

 

El japa mala tradicional de 108 cuentas tiene una cuenta más grande o de donde sale el pompon llamada Gurú que representa la divinidad o ser supremo e indica el inicio y el final del collar. Es decir, cuando hacemos una meditación, este es el punto inicial y, cuando volvemos a llegar, debemos entender que se ha realizado un ciclo de 108 recitaciones del mantra.Además, cuando llegamos a Gurú debemos girar el collar sobre su propio eje e iniciar otro ciclo si queremos continuar con la meditación.

 

Japa mala de

108 cuentas

El número de cuentas que tiene el japa mala, 108, es una cifra de gran simbolismo. Se trata de un número sagrado según la tradición hindú. Existen diversas teorías que explican la cantidad de 108 vueltas del japa mala budista

 

Las enseñanzas budistas consideran que en el ser humano habitan ocho tipos de conciencia:

 

Las primeras cinco, están asociadas a los sentidos: la visión, la audición, el gusto, el olfato y el tacto.

La sexta conciencia procesa los diversos datos sensoriales para formar un pensamiento completo.

La séptima conciencia no va dirigida hacia el mundo exterior, sino que se enfoca hacia el interior de nuestro ser y es totalmente independiente de los datos percibidos por los sentidos y la asociamos a la identidad individual y al sentido del bien y el mal.En la octava conciencia reside la energía del karma. Mientras que las siete primeras conciencias desaparecen con la muerte, la octava persiste a través de los ciclos de la vida.

Al alcanzar la iluminación, los ocho tipos de conciencia se transforman en una novena conciencia superior donde la percepción se experimenta más allá de los sentidos físicos.

 

Se cuenta que, cuando alcanzamos este estado pleno, generamos el despertar de 100 budas: 42 budas serenos y 58 irascibles. Por este motivo, las 108 cuentas de el japa mala representan los ocho estados previos a la plenitud y los 100 budas internos que se manifiestan en el estado iluminado del ser.

 

Existen otras teorías que sustentan que el número de cuentas del japa mala se deriva del significado de cada uno de los guarismos que conforman la cifra, de tal manera que en la numerología hindú el 1 (bindu) representa el YO verdadero, el ser supremo, el 0 (shunyata) la vacuidad, el cosmos y el 8 (ananta), las conciencias del ser, el infinito. La suma de sus tres cifras: 1+0+8 = 9, el dígito más alto que simboliza los 9 Tattvas o principios del Jainismo.

También es curioso como la distancia media entre la Tierra y el sol es 108 veces el diámetro del sol y que el diámetro del sol es 108 veces el diámetro de la Tierra. Además, en astrología védica se cuentan 12 constelaciones (signos) y 9 planetas. 12 x 9 = 108.

 

Por tanto, incorporar el número 108 en tu práctica seguramente te va a dar numerosos beneficios energéticos, espirituales y de sanación.Cuando utilicemos un japa mala en una meditación debemos tener en cuenta lo siguiente:

 

Sujetar el collar con la mano derecha aunque uno sea zurdo.

Apoyarlo sobre la rodilla derecha.

Es recomendable hacer un mudra con la mano izquierda y apoyarla en la rodilla.

Con los ojos cerrados, pasa las cuentas de el japa mala hacia delante a medida que vas recitando el mantra.

Para pasar la cuentas utiliza el dedo pulgar, que simboliza la divinidad o el estado del buda y el dedo índice, que representa el ser individual. Esta forma implica la unión de lo divino con lo individual en la búsqueda de la plenitud.

Cuando hayamos realizado el ciclo de 108 vueltas, debemos girar el collar sobre su propio eje e iniciar otro ciclo si tenemos la intención de seguir meditando.

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